V2X. ¿Ya sabes qué es?

Oct 28, 20217 minutos

Elena González Teijón

Head of Marketing & Communications

Vehículo conectado

Seguro que este término te resulta familiar. Y es normal. Vehicle-to-everything o V2X representa la comunicación entre un vehículo y cualquier entidad susceptible de ser conectada al mismo. Y no es ningún secreto que el futuro de la movilidad girará en torno a la conectividad para convertirse en inteligente, segura y sostenible.

Hoy, nos gustaría hablarte de los conceptos básicos que giran en torno al vehículo conectado.

Empecemos por el principio: sus principales objetivos son aumentar la seguridad en la calzada, mejorar la eficiencia del tráfico, y obtener ahorros en distintos niveles (de consumos, de emisiones, de gestión, de mantenimiento…). Pero… ¿cómo?

En un sistema de comunicación V2X, la información viaja desde los sensores del vehículo y otras fuentes de forma inalámbrica gracias al 4G y 5G. 

¿Qué es V2X?

V representa un vehículo, y X cualquier objeto que intercambia información con él. A día de hoy, X engloba principalmente:

  • V2V: conexión con otros vehículos.
  • V2I: conexión con infraestructuras.
  • V2D: conexión con dispositivos móviles.
  • V2P: conexión con peatones.
  • V2G: conexión con puntos de carga eléctricos.
  • V2N: conexión con redes.

Así, por ejemplo, un vehículo podría identificar a qué velocidad vas, identificar las señales de tráfico que indiquen un paso de peatones y si alguna persona lo está cruzando, y recibir una orden de parar para evitar un accidente.

Veamos un poco más al detalle cada una de estas conexiones.

V2V

Al conectar un vehículo con los demás de su entorno, se intercambia información entre ellos. De esta forma, es posible enviar mensajes para por ejemplo, alertar de accidentes en el entorno o retenciones de tráfico. Esta tecnología incrementa notablemente la seguridad de las propias características del vehículo.

V2I

La conexión del vehículo con las infraestructuras que le rodean, le permite enviar y recibir información con otros dispositivos de la calzada. En función de si es tráfico urbano o carretera, puede detectar cámaras, luces, semáforos, señales de tráfico, líneas de la calzada, etc. Ayuda a mejorar la seguridad al recepcionar más información en menos tiempo a los vehículos adecuados, por lo que podría prevenir colisiones, identificar condiciones de la calzada o la conducción, alertar a los conductores de puntos ciegos, o enviar alarmas en caso de encontrar obras en el recorrido.

V2P

Quizá la más compleja de las diferentes variantes del V2X. La premisa es que los vehículos sean capaces de conectarse con los dispositivos móviles de los pasajeros y los transeúntes. Así, si por ejemplo se diese un problema que impidiese parar en un cruce, el vehículo emitiría una señal a los dispositivos que le rodean alertando de la situación. Pero esta tecnología se enfrenta a los requisitos de seguridad de la información personal y a la aceptación de las alertas por parte de los usuarios.

V2G

Esta tecnología tiene el potencial de transformar el ecosistema energético, al permitir a la energía regresar a la red eléctrica desde una batería. Esta podría ser cargada y descargada en base a diferentes señales del entorno, permitiéndonos controlar la carga de la misma.

V2N

Conecta los vehículos con los servidores que permiten recopilar la información y une todas las partes de esta tecnología. De esta forma se convierte a los vehículos que circulan en un “explorador” de su entorno. Además, permite reunir en la red el conjunto de datos obtenido, para analizarlo y proporcionar pautas de conducción más eficientes.

BotOn y vehículo conectado V2X

Los vehículos conectados tienen numerosos beneficios para nuestra sociedad

Éstos son innumerables, pero nos gustaría destacar dos sobre los demás:

SEGURIDAD

Recopilando la información sobre los objetos y personas del entorno, el vehículo sabrá de antemano los obstáculos que va a encontrar y prepararse con antelación para ello.

CONVENIENCIA

Los datos recopilados presentan numerosos beneficios tanto para conductores privados como para flotas, como, por ejemplo, facilitar rutas más efectivas y ahorrar tiempo y combustible o permitir administrar un grupo de vehículos de forma simultánea. 

¿Y a qué desafíos se enfrenta?

Implementar un sistema de comunicación entre vehículos global, supone un reto a tres niveles:

PRIVACIDAD DEL DATO

La privacidad de su información es algo fundamental para muchos usuarios de servicios de conectividad. Este sistema envía y recibe información, lo que podría ser preocupante para cierto público. Hackeos, malware, privacidad de la ubicación… ¿te suena? 

LEGISLACIÓN

Sin embargo, a medida que se desarrolla esta tecnología, crecen los protocolos y normativas de seguridad puestas en marcha para asegurar la máxima protección, como el estándar ISO ExVe (20078-1:2019) o la Guía de procesamiento de datos personales en el contexto del vehículo conectado, creada por el Comité Europeo de Protección de Datos.

INFRAESTRUCTURA

Si los semáforos, señales, peajes, pasos de peatones… no están conectados a este sistema, la información que transmite al usuario es de menor utilidad. Actualizar estos elementos pavimentará el camino hacia la movilidad conectada. Pero ya se están dando pasos importantes, como la puesta en marcha de protocolos abiertos de punto de carga (OCPP) con el objetivo de facilitar su gestión.

Los vehículos conectados están en camino de mejorar la movilidad de múltiples formas, estando destinados a cambiar la infraestructura del ecosistema del transporte para darle una mayor seguridad, optimizando rutas y reduciendo la contaminación.