El vehículo conectado y autónomo: de la ciencia ficción a la realidad

Apr 20, 20226 minutos

Elena González Teijón

Head of Marketing & Communications

El coche fantástico

KITT, te necesito

Hace ya 40 años, medio mundo vivía expectante por la llegada de un nuevo episodio de El coche fantástico. Desde 1982 hemos visto cómo Michel Knight lucha por la justicia a bordo de un prototipo de vehículo altamente tecnológico, conectado en todo momento con él.

KITT (Knight Industries Two Thousand), debía su inteligencia a una computadora central o Inteligencia Artificial autoconsciente. Tenía capacidad para interactuar como una persona real y ser autosuficiente, llegando incluso a tomar decisiones por su conductor.

Lo que por aquel entonces era algo que sólo se podía concebir como ciencia ficción, poco a poco asienta las bases de la movilidad del futuro y el vehículo autónomo. Comunicarnos con nuestros vehículos a través de dispositivos wereables o smartphones ya es una realidad.

Es más, puede que conduzcas un coche autónomo y no lo sepas.

Los seis niveles del coche autónomo

Los vehículos cada vez presentan nuevos avances en el camino hacia la autonomía. Es común creer erróneamente que coche autónomo es aquel que circula sólo, pero hasta llegar a este punto hay muchos niveles de autonomía.

Los avances tecnológicos continúan su camino para que poco a poco, el parque móvil evolucione a través de estos niveles y lo que un día fue un relato sci-fi sea parte de nuestro día a día.

Coche autónomo y conectado

El estándar SAE J3016, “Términos relacionados con los sistemas de automatización de conducción para vehículos de motor en carretera”, establece seis niveles de conducción:

Nivel 0: sin automatización.

Es la conducción tradicional. El conductor dirige el vehículo y se hace cargo de todo su funcionamiento, pese a contar con sistemas de seguridad activa como el ABS.

Nivel 1: autonomía básica.

Casi todos los vehículos del mercado se encuentran en este nivel, ya que cuentan con sistemas de ayuda a la conducción (por ejemplo, alerta de cambio involuntario de carril).

Se distingue del nivel previo porque el vehículo hace cambios por si cuenta en movimientos longitudinales o laterales (aunque no ambas cosas a la vez). Las ayudas son un soporte al conductor:  no hay una detección y respuesta completa ante incidentes, la responsabilidad recae en la persona al volante.

Nivel 2: automatización parcial.

Se considera el principio de la autonomía, ya que los sistemas del vehículo replican tareas del conductor (como los sistemas de aparcamiento automático).

Sin embargo, de nuevo el sistema no tiene una detección y respuesta completa de incidentes, su funcionamiento está limitado a condiciones y es el conductor quien debe estar atento a la calzada.

Nivel 3: automatización condicionada.

¡Aquí empieza lo bueno! En este nivel, además de replicar tareas del conductor, los vehículos analizan el entorno y toman decisiones gracias a cámaras y sensores. Aquí sí contamos con detección y respuesta completa ante eventualidades.

Por ejemplo, el vehículo podría circular por una autopista, en tráfico intermitente o tomar salidas sin maniobras del conductor. No obstante, el conductor debe estar atento al entorno por si debe retomar el control ante fallos, o si el sistema lo solicita.

Nivel 4: automatización elevada.

En este nivel empieza la parte más futurista de la automatización, ya que en la práctica se refleja únicamente en concept cars. A partir de este punto, no es necesaria la figura del conductor.

El coche podrá circular y tomar decisiones, el conductor sólo tiene que indicar el destino (aunque puede tomar el control si lo desea). En el caso de fallos, el sistema de automatización cuenta con respaldos para actuar y conducir hasta solventar la incidencia.

Nivel 5: automatización completa.

Cuando alcancemos este nivel, el vehículo podrá circular incluso sin volante o pedales. El conductor pasará a ser pasajero y guiará el vehículo mediante comandos de voz o wereables.

No obstante el estándar SAE J3016 indica la posibilidad de que siga habiendo un conductor humano para activar o desactivar la automatización.

Coche autónomo y conectado

¿En qué punto estamos?

Hoy en día conviven en la calzada vehículos con diferentes niveles de conducción autónoma, pero aún nos encontramos en los niveles más bajos de la escala.

Pese a que gran parte de numerosos vehículos a la venta cuentan con sistemas de seguridad y ayudas a la conducción avanzadas, es imprescindible que el conductor esté totalmente atento al volante.

Estudios de PwC revelan que de cara a 2035 se espera que el 14% de los vehículos nuevos en Europa, Japón y China tengan un nivel de autonomía 4. En un nivel 5 no encontraremos ni un 1% del mercado.

Tras preguntar a 3.000 consumidores, la consultora establece 2 grandes tendencias:

  • Se espera con gran expectación la llegada del vehículo autónomo. El 66% de los encuestados lo usaría, de los cuales el 75% estaría dispuesto a pagar una tarifa por ello.
  • En la UE el parque de vehículos conectados en 2025 será del 50%, y se demanda que estos integren servicios conectados (música, voz, datos…).

No obstante, cabe esperar que el COVID tenga un alto impacto en el coche autónomo y se retrase su llegada, ya que ha generado un alto impacto en el sector de la automoción.

¿A qué retos nos enfrentamos para que el coche autónomo se convierta en una realidad?

Para pasar a niveles superiores de automatización (4 y 5) en los que no es necesario el conductor, entra en juego el vehículo conectado a las infraestructuras del entorno y a otros coches.

Por lo tanto, para que el coche autónomo llegue al mercado de forma extensiva será imprescindible pasar por una actualización de dichas infraestructuras y una nueva legislación, que el Parlamento Europeo estima que llegue tras 2030.

No obstante, hoy en día hay países que se encuentran a la vanguardia de la implantación del vehículo autónomo. Japón permite este tipo de conducción desde inicios de 2021.

En Europa, el gobierno alemán declaró su intención de que en 2022 se implemente una primera prueba de conducción nivel 4 aplicada a transporte público o transporte de mercancías en áreas concretas. Su aprobación por parte del Parlamento, será determinante para que este proyecto se convierta en una realidad y abra el camino a otros países europeos.

En España, la DGT está realizando pruebas con este tipo de vehículos, y apuesta por ellos a través de la plataforma DGT 3.0. Pero la realidad es que para verlos en nuestras calles deberán pasar unos cuantos años.