DGT 3.0, el futuro del tráfico en España

May 27, 20226 minutos

Elena González Teijón

Head of Marketing & Communications

DGT 3.0. El futuro del tráfico en España

El coche conectado ya está aquí. Forma parte de nuestro día a día, y es innegable que supone un gran avance para nuestra sociedad. ¿Quién no quiere saber dónde está su coche en caso de robo? ¿O identificar los parkings más cercanos o pagar un peaje desde el vehículo?

Cada vez son más los coches conectados que circulan en todo el mundo, pero para alcanzar todo su potencial es necesario que conjuntamente desarrollemos las infraestructuras que permitan una conexión holística.

Sin embargo, el V2X no sólo hace referencia a las infraestructuras. V2X también implica fomentar la conectividad con otros vehículos, dispositivos móviles, redes e incluso peatones.

Por ello cada vez podemos encontrar más iniciativas lanzadas con el objetivo de aprovechar las ventajas del vehículo conectado, y desarrollar su entorno para continuar avanzando en su desarrollo.

Y la DGT no iba a ser menos. Aprovechando la llegada del 5G y la gran mejora que supone para la calidad de la transmisión de datos, seguirá nuestros movimientos en la calzada a través de DGT 3.0.

Pese a que esto puede evocar a un mundo creado por George Orwell y plagado de telepantallas, el objetivo de este ambicioso proyecto es aumentar la seguridad vial en España. La Dirección General de Tráfico, al igual que el gran hermano, sabrá todo lo que pasa en las carreteras nacionales.

Veamos las claves de este proyecto.

DGT 3.0 ¿Qué es?

DGT 3.0 es una plataforma que interconectará en tiempo real los elementos del tráfico.

Alcanza no sólo a vehículos, también a conductores, infraestructuras y servicios. Recibirá datos de este ecosistema para procesarlos en tiempo real y enviar información útil de vuelta a los usuarios.

Eso sí, sostiene que en todo momento se mantendrá el anonimato, pese a que la información generada podrá ser utilizada por apps con fines comerciales.

Forma parte de la plataforma europea Data for Road Safety, a la que ya se han unido además de España países como Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Holanda, Luxemburgo o Reino Unido.

De momento su alcance es limitado, únicamente interactuará con 2 millones de vehículos conectados.

DGT 3.0

¿Y cómo se conectan los vehículos a la DGT?

Lo harán a través del estándar Safety Related Traffic Information (SRTI) Ecosystem.

Dicho estándar, define el formato que deben mantener los datos de las diferentes partes que interactúan en él.

Los fabricantes de coches podrán decidir si se unen al mismo para conectarse y alimentar el sistema a través de una red 4G/5G.

Cada vez son más los vehículos que cuentan con conectividad de fabrica, pero aquellos que no tengan esta tecnología podrán conectar un dispositivo OBD para poder emitir los datos de sus sensores.

¿Qué nos aporta?

Este proyecto promete numerosas ventajas para la movilidad española.

José Francisco Montserrat, investigador de la UPV y asesor del BM en Transportes y 5G, estima que se podrían reducir hasta el 80% de los accidentes de tráfico.

Pero sus objetivos son mucho más ambiciosos que un incremento en la seguridad vial. Según la DGT, será posible gestionar de forma mucho más eficiente el tráfico, pudiendo prevenir y evitar atascos al coordinar los vehículos que se mueven por la ciudad.

¿Pero cuándo se pondrá en marcha?

Ya existen numerosas iniciativas que nos acercan a este mundo de conectividad V2X.

Por ejemplo, en julio se hará efectivo un nuevo reglamento en el que el dispositivo luminoso V-16 sustituirá al triángulo para señalizar emergencias. V-16 incluirá un sistema de geolocalización que permitirá emitir información sobre las incidencias de la calzada.

También deberán notificar las averías los operarios de vehículos de auxilio.

En el caso de las obras, serán los operadores de infraestructuras quienes informarán a la DGT de la planificación en tiempo real.

Gracias al dispositivo V-16 señalizaremos emergencias sin los riesgos de bajar del vehículo

La cuestionada “caja negra”

Respecto a medidas que afectan a los vehículos, a partir de mayo de 2024 todos los vehículos nuevos homologados deberán contar con sistemas ADAS de seguridad. En concreto, con frenada de emergencia, asistente inteligente de velocidad y caja negra.

Dicha caja negra monitorizará parámetros del vehículo como velocidad, revoluciones, frenadas… Así, sabremos lo que ha ocurrido antes de un accidente y qué lo ha causado.

Eso sí, se garantiza que no accederá a conversaciones privadas del vehículo ni será posible asociar información personal relacionada con el mismo.

Y los beneficios son muchos. Por ejemplo, al generar y unificar una enorme cantidad de datos, es posible inferir de los eventos generados por el vehículo (volantazos, si se han encendido las antiniebla o el control de estabilidad ESP, si se accionan los limpiaparabrisas…), unidos a las coordenadas y sentido de la circulación, si en una zona hay niebla o una calzada es deslizante. Esta información se emitirá de vuelta a los usuarios para extremar las precauciones al volante.

Con todas estas medidas, se espera que de cara al año 2050 nos movamos en un escenario mucho más cercano al objetivo 0 accidentes.

Como es lógico, para que estos planes se materialicen es necesario contar con carreteras adaptadas que cuenten con sensores. Esto nos permitirá obtener información del tráfico, accidentes, obras…

Numerosos proyectos nos están acercando a las carreteras del futuro. Uno de ellos es Aivia, creado por Ferrovial, Microsoft, 3M y Kapsch TrafficCom. No es sorprendente ver como cada vez son más frecuentes las colaboraciones entre compañías de infraestructuras y tecnológicas.

Y es que, la movilidad del futuro será conectada y girará en torno a los datos. Por lo tanto, la conectividad 5G (y en un futuro cercano la conectividad 6G), será la llave que abrirá la puerta a este nuevo ecosistema.